En mi artículo anterior “Los Sonidos del Silencio I” os hablaba del Silencio como una cualidad del #liderazgoregenerativo que tiene distintos niveles de profundidad. En ese artículo nos elevábamos al “palco” para escuchar los sonidos del silencio que emerge en ese espacio: la “big picture”, el largo plazo, la estrategia y el proceso (no el contenido) que seguimos cuando hacemos lo que hacemos como líderes, como equipo y como organización.
Hoy quiero descender a un segundo nivel de profundidad y compartir con vosotros los sonidos del Silencio del “Observador”.
El Silencio del “Observador”
En mi trabajo con líderes y equipos me gusta retarles con un ejercicio basado en una dinámica que aprendí de la Programación Neurolingüistica (PNL) hace muchos años. Se trata de plantearles una actividad que tenga como objetivo alcanzar un reto individual o colectivo y, durante la ejecución de la actividad, en un momento concreto (a veces cuando no saben cómo alcanzar el reto con todo su uso de razón), pedirles que paren por un momento la actividad que están realizando, estén en silencio, cierren los ojos e intenten disociarse de ellos mismos, es decir, separarse mentalmente del espacio que ocupan y observarse a ellos mismos desde ahí.
Pueden hacerlo desde cualquier posición a su alrededor: delantera, trasera, lateral, superior, zenital… Le llamamos colocarse en una “metaposición”. Entonces les pido que se sitúen en el momento presente, que rebobinen unos minutos la película que están viendo sobre ellos mismos (en la que son los protagonistas) y que observen atentamente lo que están haciendo mientras se encuentran inmersos en la ejecución de esa actividad. Les pido que sean auténticos y honestos con ellos mismos, que no se inventen nada que no vean o escuchen, que no se auto-engañen.
Seguidamente, muy despacio y una a una, les hago preguntas como estas:
¿Qué ves que estás haciendo en este momento? Fíjate en los detalles.
¿Cómo es tu corporalidad vista desde fuera? ¿Qué expresa?
¿Qué oyes que estás diciendo? ¿Cómo lo estás diciendo?
¿Qué emociones estás expresando?
¿Qué estás pensando? ¿Qué te estás diciendo a ti mismo? ¿Cuál es tu relato?
¿Quién estas siendo?
¿Quién no estás siendo? ¿Quién no estás siendo y querrías ser?
¿Qué te dirías a ti mismo, a ti misma si fueras otro de los actores de la película? Elige uno cualquiera
Aquí me paro y te invito a que lo pruebes contigo mismo después de haber vivido un desencuentro con alguien, una discusión o cualquier situación de tensión. También puedes hacerlo después de una experiencia que te haya hecho profundamente feliz. Quizás quiera probar los dos casos y explorar las diferencias…
Este ejercicio suele ser muy revelador para muchas personas. Durante la sesión de debrief posterior, donde se comparte lo que han aprendido de esta dinámica, se escuchan voces como:
“Ahora entiendo por qué tengo este impacto, aunque esa no era mi intención”
“No era consciente de mi corporalidad”
“Claro, pensando de ese modo era imposible alcanzar el reto que nos has planteado”
“Cuando veo desde fuera cómo me he relacionado con X en ese momento, me doy cuenta de que tengo que trabajar mi lenguaje”
Y así muchas otras.
Como seres humanos tenemos esta capacidad de disociarnos y observarnos. En mi opinión, no nos han enseñado esta habilidad en edades tempranas. Algunos hemos tenido que ir a cursos de PNL ya de adultos para conocerla y practicarla. Utilizar esta capacidad para el aprendizaje suele llevar a realizaciones y posteriores cambios que difícilmente habríamos podido imaginar de otra manera. Sería como aprender a darte feedback a ti mismo. Se trata de un “auto-feedback” desde la honestidad, la autenticidad y la vulnerabilidad.
Es en ese espacio sagrado de silencio donde podemos escuchar los sonidos de nuestra autenticidad, nuestra honestidad y nuestra vulnerabilidad hablándonos de lo que somos, lo que hacemos, lo que pensamos, lo que sentimos,… y abriéndonos la puerta a un nuevo espacio de posibilidad y de crecimiento como personas, como líderes y como equipo.
En mi próximo artículo hablaré del último nivel de profundidad en el silencio, el Silencio del “Ego”. Mientras tanto, sabéis donde encontrarme.
En mi artículo anterior, “Quiero ser el primer follower”, exploré el nuevo paradigma de la #regeneración, aplicado al liderazgo y las organizaciones. Este interés ha evolucionado en un modelo y programa de #liderazgoregenerativo que queremos compartir desde la comunidad de Alchymistas en @Alchymia Essential Transformation.
Una de las cualidades más esenciales para un líder regenerativo hoy en día es el Silencio (con mayúsculas). ¿Qué entendemos por Silencio como cualidad? Desde nuestra perspectiva, el Silencio se aprende y se despliega en varias fases, según el nivel de profundidad que estamos dispuestos a explorar. Los sonidos que podremos escuchar en ese Silencio varían según la profundidad alcanzada.
Niveles de Silencio
El Silencio del “Palco”
El Silencio del “Observador”
El Silencio del “Ego”
En este artículo, nos centraremos en el primero de ellos.
El Silencio del “Palco”
El profesor Ronald Heifetz de la Escuela John Kennedy en Harvard acuñó el término liderazgo adaptativo al observar la rápida evolución de la globalización y la innovación. Heifetz destacó la importancia de que los líderes desarrollen habilidades interpersonales además de técnicas. Subrayó la necesidad de diagnosticar correctamente si un problema es técnico o adaptativo, ya que cada tipo requiere enfoques diferentes.
Características
Hacer las preguntas adecuadas en lugar de tener todas las respuestas.
Explorar las tensiones dentro del equipo o la organización.
Utilizar tanto la cabeza como la intuición.
Involucrar a todos los stakeholders clave, incluso de fuera de la organización, para dar respuestas colaborativas.
Reflexionemos: ¿Cuántos de vuestros retos actuales son técnicos y cuántos son adaptativos? En el liderazgo adaptativo, se requiere cambiar la conversación, tomar tiempo para formular las preguntas adecuadas y utilizar la inteligencia colectiva. La habilidad fundamental para un líder adaptativo es desafiar y cambiar su propio mindset cuando sea necesario, dedicando tiempo a la reflexión, lo cual a menudo implica momentos de Silencio.
Este modelo de liderazgo está estrechamente ligado al #liderazgoregenerativo que proponemos. De hecho, es una de las fuentes de la cualidad de Adaptabilidad, esencial para el líder regenerativo. Para profundizar en ella, os invito a leer los futuros artículos que publicaremos.
La Analogía del “Palco” y el “Baile”
El profesor Heifetz plantea la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos gestionar la complejidad y el ritmo de cambio mientras mantenemos la efectividad en nuestras tareas diarias?
Palco y Baile
Baile: Actividades del día a día (correo, reuniones, emergencias).
Palco: Espacio de reflexión para observar la “big picture”, la estrategia, y nuestros patrones de pensamiento y comportamiento.
El líder adaptativo necesita moverse bien en ambos ambientes. La clave está en encontrar tiempo para el “Palco” a pesar del ritmo diario. Es fundamental cuestionar la creencia de que la reflexión no es acción y aceptar que la reflexión también es una forma de acción necesaria.
Reflexión y Acción en el Palco
En el “Palco” se da una acción reflexiva que permite mayor efectividad en la respuesta a los desafíos. ¿Dónde os sentís más cómodos, en el baile o en el palco? Lo importante para un líder adaptativo y regenerativo es equilibrar ambos espacios, utilizando la información que emerge conscientemente en la pista de baile mientras se observa desde el balcón.
Sonidos del Silencio del “Palco”
Los sonidos que se escuchan en el Silencio del “Palco” son los de la estrategia, la “Big Picture”, la totalidad, el medio y largo plazo, lo sistémico, y la conexión con el propósito y visión propios y de la organización.
En mi próximo artículo hablaré del Silencio del Observador. Mientras tanto, sabéis dónde encontrarme.
Llevo ya unos años interesado en el nuevo paradigma de la #regeneración. Como me dedico al acompañamiento de líderes y directivos del mundo corporativo, he enfocado mi mirada al #liderazgoregenerativo y las #culturasregenerativas, aunque también me he interesado por el #negocioregenerativo o el #marketingregenerativo para conocer el verdadero alcance y las aplicaciones concretas de esta nueva tendencia.
Los que me conocéis sabéis que mi experiencia profesional se ha dado en el mundo de la tecnología y de la empresa multinacional. Quizás sea esa la razón por la que, aún no desechando por completo otras miradas próximas como son el ecologismo o la permacultura, siento que no son la mía. No sé moverme en esos terrenos y no quiero hacerlo por aprovechar la coyuntura. Quiero en cambio centrarme en observar y promover todas esas oportunidades que se pueden crear desde el nuevo paradigma de la regeneración para los líderes y las empresas en la actualidad, mundos que me son mucho más familiares.
Os confieso que mi viaje, como en otros casos de modas repentinas o apasionantes epifanías, ha pasado por altos y bajos, de la ilusión a la decepción, de la frustración a la motivación. Hoy me siento en ese punto donde se encuentran el activista y el pasota, el ignorante y el consciente, el responsable y el resignado.
Quiero decir con ello que siento en mí esa pasión por contribuir a la evolución hacia un mundo todavía mejor sin necesitar confrontarme con los paradigmas actuales. Siento eso que nuestro Leonardo Da Vinci del siglo XX, Buckminster Fuller, expresó muy bien con palabras sencillas:
«Para cambiar un paradigma existente no debes luchar por intentar cambiar el modelo problemático sino crear un nuevo modelo que deje obsoleto al anterior»
Es esta pasión la que hace que hoy comparta con vosotros, líderes y compañeros de viaje, algunas pinceladas sobre nuestra mirada al #liderazgoregenerativo, con el significado que tiene para nosotros en Alchymia Essential Transformation. Es esta pasión la que hace que hoy quiera ser el primer “follower” (o el segundo o el enésimo) que impulsa el seguimiento hacia un nuevo paradigma, hacia un nuevo liderazgo.
Ese primer seguidor que podéis encontrar en el famoso video.
Atención a 3 movimientos clave
En primer lugar y para entender el #liderazgoregenerativo en su totalidad, es importante ser consciente de 3 movimientos clave que se están produciendo en el mundo corporativo:
Del control a la responsabilidad:
El modelo mecanicista (causa-efecto) ya no nos sirve. En un mundo tremendamente complejo y ambiguo se pueden dar múltiples causas para un mismo efecto y múltiples efectos producidos por una misma causa.
¿Quién conoce las últimas causas de la pandemia COVID-19 cuatro años después de su aparición? ¿Y quién conoce en este momento sus últimas consecuencias? Y aunque pueda parecer lejana a cualquiera de nosotros, la pandemia afectó a millones de empresas y líderes que vieron interrumpidas sus cadenas de suministro.
Es una ficción que todavía creamos que somos capaces de predecir y controlar. Se convierte en obvia la necesidad de un nuevo modelo de gestión basado en algo muy distinto: sentir y responder. Es decir, disponer de sensores (personas en contacto con todos los grupos de interés: clientes, proveedores, empleados, accionistas…) a todos los niveles de la organización que nos puedan transmitir información en tiempo real de lo que está ocurriendo de manera que podamos responder colectivamente y desde cualquier nivel cuando sea necesario.
Esto implica una nueva mirada a la delegación, a la toma de decisiones y a la responsabilidad de cada persona en la empresa. Para ello, es necesario desarrollar un nuevo “mindset” del líder que sea capaz de soltar el control y confiar plenamente en las personas con las que colabora.
De la autoridad externa a la autoridad interna:
Precisamente el movimiento anterior implica también un movimiento de reencuadre en lo que entendemos por autoridad. Se trata de pasar de una autoridad basada en el rango, la posición, la experiencia y la jerarquía a una cultura en la que todo el mundo debe ser escuchado, tener la posibilidad de dar su opinión y contribuir de manera genuina al propósito de la compañía que, por cierto, debe incluir y trascender al del propio beneficio económico.
De nuevo, esto requiere una evolución en nuestro “mindset” del líder para comprometerse a decidir y actuar desde quien es, desde el autoliderazgo y desde lo que quiere crear en los distintos sistemas (familia, equipo, unidad de negocio, empresa,…) con los que se relaciona.
Por último y no menos importante,se produce un movimiento desde la preponderancia del individuo, impulsada por la cultura de una era llamada Antropoceno, hacia una mayor consciencia de #interdependencia entre todos los seres vivos.
Se trata de un desplazamiento de una mentalidad de competición (“winners or losers”) y de escasez (“aquí no hay para todos, que gane el mejor”) hacia una mentalidad de #colaboración (“nos necesitamos para conseguir los resultados que queremos”) y de #abundancia (“somos capaces de generar las condiciones para engrandar la tarta”).
En este movimiento, el peso se traslada del individuo (individualismo) al colectivo (sin perder la individualidad que potencia la #diversidad) para generar valor, y por tanto beneficios, creando a su vez condiciones que generen más vida a nuestro alrededor, es decir, que impulsen nuestra continuidad como especie.
El desarrollo de 3 tipos de conciencia
Los líderes y las culturas corporativas en la actualidad deben ser capaces de dar respuesta a estos movimientos y por ello, necesitan desarrollar 3 tipos de consciencia (“mindset”):
Autoconciencia
Nos referimos a la conciencia propia, es decir al conocimiento que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones. Como no puede ser de otra manera, para liderar a otros hay que comenzar por liderarse a uno mismo. Esto requiere, obviamente, un mínimo nivel de autoconocimiento y de autoconsciencia.
¿Qué significa ser autoconsciente? Nos referimos a la capacidad de conocer cosas tan sencillas y tan profundas como nuestro propósito vital (¿para qué he venido a este mundo?) nuestros anhelos, nuestros deseos, nuestros miedos y nuestras vulnerabilidades.
Conciencia sistémica
Aquí estamos hablando de la consciencia de cada uno de los sistemas con los que nos relacionamos. Como comentaba antes, me refiero a sistemas como la familia, el grupo de amigos, el equipo, la unidad de negocio, la empresa, la sociedad o el planeta en su totalidad.
Dependiendo del nivel de responsabilidad en la empresa y del tipo de empresa, el impacto que tienen nuestras decisiones y acciones en cada uno de estos sistemas puede ser muy relevante. Por ello, es importante ser consciente de aspectos sistémicos como nuestro rol en el sistema, qué necesita de nosotros en cada momento, cómo contribuyo a generar confianza o a deteriorarla, cómo es mi nivel de compromiso, cuánto conflicto no productivo estoy generando. Sólo ampliando nuestra consciencia podemos facilitar y nutrir estos sistemas para generar las condiciones que les permitan alcanzar sus objetivos.
Conciencia regenerativa
Se trata de ser conscientes del sistema natural al que pertenecemos. De entender que la mentalidad extractiva que nos ha traído hasta aquí, basada en la creencia en la infinitud de los recursos naturales y en la falta de consideración de los costes de consumo de los mismos en las cuentas de resultados de las empresas, no nos va a permitir seguir operando como hasta ahora.
Si no consideramos el impacto que estamos generando en el mayor ecosistema en el que nos desarrollamos, dejará de ser importante si conseguimos beneficios o no, si alcanzamos nuestros objetivos o no, sencillamente porque nos tendremos que ocupar por una necesidad básica más importante: sobrevivir como especie. Y no, no me considero una persona pesimista o catastrofista, al contrario, soy muy positivo y creo en la mirada de confianza y abundancia.
Esto no me impide observar a mi alrededor con un toque de objetividad y darme cuenta de que los recursos se agotan y que la naturaleza ha sobrevivido durante miles de millones de años a pesar de todos los envites del Universo gracias a sus leyes intrínsecas de abundancia, colaboración y resiliencia. Ampliar nuestra consciencia regenerativa implica ser más consciente de estas leyes y aplicarlas en nuestras decisiones y acciones cotidianas.
Además de estos 3 tipos de conciencia, también es necesario desplegar 5 cualidades del #liderazgoregenerativo. Para conocer algo más sobre ellas os sugiero la lectura del artículo que publicamos hace unas semanas: “5 Componentes Esenciales para un Futuro “
Como os dije antes, quiero ser el primer “follower”. Por ello, en próximos artículos profundizaré más en cada una de las claves del #liderazgoregenerativo.
¿Quiere aprender a desplegar un #liderazgoregenerativo a tu alrededor?
Si estáis interesados en el tema, sabéis dónde encontrarme.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en el siguiente enlace. Política de CookiesAceptar
Política de Privacidad y Cookies
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.